Todos sentimos dolor en los músculos y las articulaciones de vez en cuando. Cuando el dolor no mejora como uno espera, es posible que se necesite una evaluación adicional.
Normalmente, el médico de cabecera es el primero al que se acude. Si sospecha una enfermedad reumática, te referirá a un reumatólogo.
La referencia debe hacerse antes si tienes familiares con una enfermedad reumática o autoinmune (porque estas enfermedades se repiten en las familias) o si los síntomas empeoran mucho en poco tiempo. Algunos síntomas mejoran al empezar un tratamiento, pero pueden volver cuando se suspende la medicación.
Si los síntomas se repiten, es posible que necesites la evaluación de un reumatólogo. No se debe demorar el tratamiento mientras esperas la consulta, pero algunos medicamentos pueden mejorar los síntomas y hacer más difícil el diagnóstico.
Si el dolor articular se ignora o no se trata a tiempo, puede dañar las articulaciones. Ese daño no siempre se puede revertir. No dejes pasar la evaluación.